domingo, 7 de abril de 2013
lunes, 18 de marzo de 2013
OJOS DE LUNA
"Siempre serás mi sol"
Aún encuentro remanentes de sol en mis ojos de luna,
perlas líquidas que resbalan por mi piel,
ojos que inventan madrugadas,
desgastadas noches esperando el amanecer.
Ojos de luna que menguan con cada llaga que le dejó el sol.
Le golpean meteoritos de desamor
Dejando las marcas imborrables del recuerdo.
Eres un astro que se cuela injustamente en mis sueños.
Me condenaste a seguirte eternamente,
Entonces mírame, dime lo que te provoca mi llanto,
Dime lo que sientes cada vez que eclipsamos,
Cuando fijamente se cruzan tus ojos de luz con los míos.
Caballero radiante, cúbreme con tu calor,
Baila desorbitante con la hija de Cronos ,
No la veas y ya, te ama,
Te regala sus ojos, su alma y su corazón.
Eres mi Endimion, amante silente,
Te doy caricias celestes,
Te mando besos de estrella,
Murmurando a tu oído: amor, siempre serás mi sol.
sábado, 5 de enero de 2013
LUNA ROJA
La luna sangra esta noche, morirá, sin duda, en la serenidad de esta inmensidad. El cielo ya está de luto, las estrellas brillan más de lo habitual, ya no hay palabras afiladas, ya no hay reclamos, no más soledad.
La luna muere lentamente perdiendo su luz, se opaca, toma el color de los labios de las doncellas para morir con dignidad y aparentar ese resplandor por última vez como la reina del cielo.
Mañana no habrá luna, ni noches románticas, ni marea, ni ciclos, ni lobos aullando. Permanecerá una luctuosa oscuridad y un vacío en la eternidad.
domingo, 28 de octubre de 2012
Noche de copas, noche loca....
Su piel suena como un viento lastimoso de invierno.
Ventisca sobre las sábanas.
Tristeza y frialdad golpeando las paredes de su refugio.
No le queda más que el calor de mis manos recorriendo su pecho blanco.
La tibieza de una noche efímera con abrazos desiguales cubriendo soledades.
Ojos que no se ven , labios que no se sienten, lenguas que no se llaman,
pieles que no se reconocen, aromas nuevos que atraen.
Es la embriaguez del olvido y la venganza del abandono
encerrado entre las paredes de aquel lugar en que alguna vez fue mío.

Ventisca sobre las sábanas.
Tristeza y frialdad golpeando las paredes de su refugio.
No le queda más que el calor de mis manos recorriendo su pecho blanco.
La tibieza de una noche efímera con abrazos desiguales cubriendo soledades.
Ojos que no se ven , labios que no se sienten, lenguas que no se llaman,
pieles que no se reconocen, aromas nuevos que atraen.
Es la embriaguez del olvido y la venganza del abandono
encerrado entre las paredes de aquel lugar en que alguna vez fue mío.
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