jueves, 5 de enero de 2012

Amanecí en tus brazos



Amanecí en el calor de tus brazos, con la ternura de tu mejilla y tu quijada diciendo "sí" todavía. Era tu compañía la seguridad de mi cuerpo y tus ojos la tranquilidad de mi alma. La embriagante noche nos llevo a mi lecho, a cubrirnos mutuamente la piel con besos, a gritar en el silencio de la casa, a huir del ruido del bar y a refugiarnos en el sexo para consumir nuestras ganas. Ganas de poseer, ganas de acompañar, ganas de sentir la libertad de no pensar, ganas de ser amados. Fue contemplar en tu rostro la complicidad que reflejaban tus pupilas, la satisfacción de las lenguas, el gusto por estar presentes.

Amanecí en el vapor de cuerpo que ya se ha esfumado, amanecí reflejándome en tus miradas invisibles, amanecí fundiéndome entre tus piernas, abrazando tu pecho en el aire, besando la aurora de tus labios ya fríos, abrigando mis dedos con tu cabello para seguirte amando todavía.

Amaneceres intactos en mi memoria añoran despertar junto a ti y nadie más. Queman como el fuego tus recuerdos, sonrio y lloro, las lágrimas laceran mi corazón al alba, mis pensamientos vagan gritando en el vacío infernal mientras añoran amanecer en tus brazos.

lunes, 2 de enero de 2012

B R I N D I S


"As time goes by I know you'll see this of me:
I loved you enough to let you go free"


Por su sonrisa,

por sus ojos claros,

por su boca,


por su piel,


por su pensar,


por sus cuentos,


por su calor,


por su carisma,


por su buen humor,


por su ternura,


por sus gustos,


por sus caricias,


por sus besos,


por sus canciones,


por su compañía,


por sus versos,


por los momentos,


por el baile,


por las travesuras,

por los regalos,

por las rosas,

por las llamadas,


por los mensajes,


por las estrellas,


por su voz en mi oído,


y, sobre todo:


POR HACERME TAN FELIZ.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Viejo amor




Entre la niebla y el frío se encontraba meditando el viejo escritor, nada lo sacaba de su mar de pensamientos. Ahogaba sus recuerdos en el revolcadero de la soledad. No parecía haber cambiado sus amaneceres, más bien parecían haberse convertido en rutina convirtiendo sus ojos en pálidos cristales de botella.
Es que ya no le escribe y suena su corazón como una armónica triste.

-!Susana! ¿Dónde estás? ¿Por qué me dejaste? Te convertiste en mi canción más triste, en mi playa oscura. ¿Hacia dónde caminarán mis pasos ahora que no estás? ¡Oh! Si la espuma de tu cabello hubiese seguido en mi almohada. Caminaré por la bahía para recordar cada instante que viviste en mi alma. Pero ¡qué soledad tan maja se pasea por mi penumbra! Oigo el sonido del mar que se burla de mis años sin tu vida, tan eterno como tus ojos grises.

martes, 29 de noviembre de 2011

Cabellos de ángel





Algunas veces los hombres se obsesionan de forma enferma con una mujer que los desprecia y desde luego despreciar a la mujer que los ama. Eh aquí la historia del amigo de una amiga, al cual, casi golpeo para ver si le hacían un poco de sinapsis las dos neuronas que tiene. La trágica historia a continuación.

El Grifo adoraba a Cabellos de Ángel en el más íntimo de los secretos. La infancia tardía les concedió el deseo de ser amigos mas nunca el de amantes. Por cuestiones del destino Cabellos de Ángel tuvo que vivir en otras tierras, así que el amor del Grifo quedó en puntos suspensivos. El tiempo pasó y llevó al Grifo hasta el reino de Cabellos de Ángel en una visita común.

La familia de Cabellos de Ángel y Grifo salieron a descubrir los alrededores, caminaron entre exóticos animales, hicieron un viaje en tren, se subieron a unos extraños carruajes y por supuesto el paseo por el lago con cascada. Ese día Grifo supo que estaba tan enfermamente enamorado que desde entonces sus intentos por olvidarla son en vano.

Platicaba yo con él en alguna ocasión y me contaba que se había enamorado de nuevo y que había alguien que le movía el tapete, pero más tardé en hacer un comentario de que Cabellos de Ángel había estado en el hospital qué él ya había movilizado a la familia para que pudieran ponerse en contacto con ella. Nuevamente se volvió débil ante los encantos de aquella "Veela", con su cara en pleno trance sólo pudo decir "¡Ah! mi niña". Y la niña lo sigue despreciando.



jueves, 17 de noviembre de 2011

Ave






Sintiendo lo que siento te encuentro como un ave que migra hacia el sur,
mi lago ahora se encuentra en calma, listo para recibir el frío de la distancia,
la lejanía del verano en que te paseabas por mis aguas enturbiándolas de un movimiento franco y continuo.
Si pudiera me evaporaría, para viajar como una nube
y poder estar donde tú estés.
Mas será imposible cambiar mi naturaleza,
¿en dónde quedó el río que corría libre?
Ahora le toca esperar y se muere de frío
porque al volar dejaste una caricia insuficiente para mantener el agua tibia.
¿A dónde va el ave de mi paraíso?
¿y qué paraíso le brinda más amor?