jueves, 7 de julio de 2011

Con Nada...

Vengo hoy hasta ti, con el corazón en carne viva, con el pecho abierto y con las suturas rotas. Se escurre mi sangre lentamente y aquí me tienes, tal cual soy, con la desnudez del cuerpo y del alma, por que no poseo nada... aquí tienes mis silencios, mis alegrías y mis caricias.

Te doy en un beso mi amor, porque ya no es mio, te doy mis recuerdos, porque los he perdido, si me abrazas te daré el calor que me queda. Tómame que ya no me pertenezco, no tengo casa, ni hogar, no tengo mundo, no tengo tierra ni nación. Muero ahora que la vida también se me escapa, como ves no puedo ser más desapegada de lo que ya estoy. No me toca tener un amor que viva por mi, ni tampoco que me deje amar, no me toca tener un pedazo de tierra al que pertenecer, no tengo amigos leales ni permanentes, ni esperanza, ni nombre, ya que no lo elegí, si no te tengo, entonces me quedaré igual que antes, con nada.

Se me va la salud, la energía y la emoción, la pasión ya no ronda por aquí, las lágrimas se pierden al escapar de mis ojos, estos, ya no ven, están ciegos tampoco he de usarlos ya. Día con día he perdido y perdido, estoy muriendo en carne viva, lenta y dolorosamente, ya no escucho tu voz, ya no tengo voz para llamarte, te dejo el adiós cuando deba perderte y entonces, por fin, quedaré despegada del mundo que nunca tuve.

domingo, 12 de junio de 2011

Escribiéndote




Hay días que pasan, no te veo, no te encuentro, y todo lo que sé de ti es que te quiero y que podría reconocer tu rostro en medio de la multitud. Conozco tu ronca voz haciéndome reír y dibujo tu silueta en el aire cuando veo por la ventana, y, al no encontrarte, temo que quizá puedas olvidarme y yo a ti. Entonces, me visto muy bonita y sexy, me recojo el cabello y pienso en la lencería que te volvería loco, me pongo mis zapatos de tacón y me tumbo en la cama con pluma y papel, me sorprendo a mi misma escribiéndote la noche entera.

Te escribo cartas, versos, frases, dibujo y describo todo aquello que te diría en ese momento. Y si suena el teléfono con tu voz llamándome "preciosa ¿ qué haces?" Finalmente tú me encuentras y yo te respondo con alegría y tranquilidad, como si mi ritual hechicero viajara para llevarte el mensaje de que necesito sentirte cerca entonces poder contarte que te necesito con tan sólo decirte : "aquí, escribiéndote".

viernes, 3 de junio de 2011

P U T A

Sabes cuando odio tu nombre "July", odio cuando te acercas y terminas en mi cama revolcándote como lo que eres, una cualquiera. Odio cuando te vas y dejas tu olor impregnado en mi almohada, desvarío, enloquezco con tu imagen erótica cavando mi cerebro. Me quitas el sueño y salgo a buscarte, una insaciable sed de encontrarte vagando por las calles pues tú, llegas y te vas dejándome nuevamente en la inerte soledad de mi corazón.

Dulce erótico de las calles, que para venderte no tuviste compasión con mi alma, con mi amor, llegaste a aniquilarlo con tu presencia, con tus besos, con tus caricias, con tu placer endemoniado, ávido de efectivo.

La primera vez te pregunté ¿por qué me haces esto? y respondiste en sádico sarcasmo : ¡Porque soy PUTA! ... Te burlaste y te largaste, riendo a carcajadas por mi incredulidad, mi cara de sorpresa, lograste pisar con tus tacones la herida que ya sospechaba tener.

Continuamente traté de perdonarte, pero no lo lograste, volvías siempre con tus seductores encantos y me dejabas temblando las rodillas, sin aliento, sin vida cada que entraba en la habitación. Y como de costumbre riéndote. Pero hoy, hoy te mataré... porque te vendes a él, no por dinero, sino porque te gusta y te gusta estar entre sus brazos y sus mieles venenosas.


Yo lo amaba y mataste mi amor con el más sádico gusto. Después de arrastrarte y tenerte ahora con la nariz rota, te arrancaré el cabello, porque tú serás muy PUTA... pero yo... yo soy bien CABRONA.




PARA: THALÍA Y SUS CORTESANAS

domingo, 29 de mayo de 2011

Momentos




Recordaba todos esos ayeres en que tú y yo jugábamos por esos jardines y disfrutábamos de todas aquellas comodidades que no eran nuestras, habitaciones, patios, pilas, mascotas salvajes. Era común vernos correr por los pasillos de todas aquellas casas rentadas y más común apropiarnos de ellas y marcar nuestro territorio con peluches y muñecas.

Es una experiencia inspiradora que llena de vitalidad cuando dos personas se hacen compañía y logran hacer magia ,y, así, apagar las angustias y los miedos de la noche, de los traslados, y de las miradas de los extraños que nos miran como intrusos en sus salones. Hacíamos tanta magia que una vez logramos encontrar la fórmula para hacer arcoíris en el aire, a falta de grabadora, teníamos nuestras voces y las canciones del curso de verano, y el miedo que provocaban las noches de tormenta fue enfrentado con un ejército de muñecos que custodiaban las cabeceras de las camas.

Nuestra compañía no se compara con la de nadie más, íbamos de la mano a la escuela y llorábamos juntas cuando nos olvidaban, allá a donde fuéramos estaban la carretera y el clima, una casa nueva, una escuela nueva y una aventura nueva por cada día. A veces las plazas, a veces nieve y paletas, otras veces niebla y café, algunas otras museos o mar, lagos, desiertos y varias cenadurías. Jamás sabrán lo que sienten un par de niñas al viajar de madrugada por oscuros y desconocidos caminos, llegar antes del alba al Café del Tío Tonchi a tomar leche y quesadillas mientras uno se muere de frío a -5ºC , sólo tú y yo lo sabremos.

No teníamos perro, pero tuvimos una pila de rocas volcánicas llenas de iguanas que hacían un espectáculo mientras lavábamos los trastes, no teníamos cable pero mamá nos compró películas, nos enseñó a hacer empanadas de fresa y a jugar dominó. Papá nos llevaba al cerro a que conociéramos sus proyectos y a excursionar por los volcanes, nos enseñaba sobre la naturaleza de las águilas, los peces y los borregos cimarrón.

Si lo ves desde esta perspectiva conocimos el mundo antes de terminar la primaria, el mar, el desierto, la jungla, los bosques, viajamos en avión, en lancha, en autobús, en auto y en un auto arriba de un trailer. Nos persiguió una vívora de mar y un montón de gansos y patos, aprendimos a pescar cochito y almejas chocolatas, nos quedamos varias veces varadas en la carretera con el auto descompuesto y llevábamos sandwich de lunch. Sobrevivimos al huracán y a las monjas, ahora, sólo resta sobrevivir al hecho de que ya no estamos juntas.


jueves, 5 de mayo de 2011

Quiero hacerte el amor


Quiero hacerte el amor, quiero amar tus ojos claros y despeinar tus cabellos locos.
Ha pasado tiempo y yo he soñado con encontrarme con esa mirada tuya, aquella que me dirá ven a mí y sólo a mí.
Quiero que tus brazos de fuego me quemen la piel de lujuria, después me bañe la suave espuma del mar y me refresque con tus besos.
Quiero acariciar tu piel morena, llenarla con la miel de mis besos y besar lentamente tu espalda hasta llegar a tu nuca.
Quiero hacerte el amor, quiero fundirme en tu cuerpo, penetrar en lo más profundo de tu alma y dejar mis sonrisas en tu corazón.
Te rozaré el pecho con mis cabellos perfumados, te invitaré al silencio de mis labios y haré estallar gemidos en tu oreja.
No dejaré de amarte con mi voz, con mi piel, con mis labios, con mi lengua, con mis piernas, con mi sexo inflamado de pasión por ti.
Entre tanto, que el tiempo pase, que la humedad corra entre mis piernas, y tu vaivén penetrante complazca nuestra terrenal carne ardiente.
Quiero que nuestro aliento paulatinamente se pierda, que nos cueste trabajo respirar, que queden exhaustos nuestros cuerpos y abrazadas nuestras almas.
Quiero hacerte el amor y después alentar a tus masculinas manos a dibujar con ternuras mi silueta, a bañarnos con la luz de la luna llena y a contar en cada estrella un "te quiero".
Quiero abrazarte y sentir correr la adrenalina entre los dos al mirarnos fijamente.
Sonrío, sonríes, abrazados el uno al otro que nos encuentre la luz del día.