miércoles, 22 de septiembre de 2010

Con olor a leña




Diario recorro el mismo camino de madrugada,
diario la misma vereda de árboles tétricos,
a veces la luna llena se asoma entre sus ramas,
otras, la niebla intenta cerrarme el paso;
a diario el sereno adherido al coche.
El velo de la noche aún recae sobre la piel del
pueblo y sus calles empedradas.
Aún es muy temprano, ni los perros se han levantado, todo es silencio.
Al bajar, me encuentro con algunos rostros conocidos, los alumnos madrugaron.
Entro al edificio, nuevamente la oscuridad,
el murmullo del silencio,
se escuchan mis pasos y el cerrojo de la puerta.
Al fin, he llegado.
Las voces de los alumnos comienzan a albergar espacios,
ruido y ajetreo tempranero,
una vez en las aulas del conocimiento llega el sosiego y con él el garzo cielo perfumado de brumosa y tibia leña.

¡Qué aroma! Huele a hogar, tortillas y atole de aguamiel, hace hambre,
es el comienzo de un nuevo día con la sonrisa en los labios.



sábado, 18 de septiembre de 2010

Un vuelve a la vida.



Después de un puente medio aburrido, a mi padre se le ocurrió que ir a los mariscos sería buena idea, al final creo que sí fue.

- Señorita ¿qué va a pedir?
-Unas tostadas de ceviche y un coctel de pulpo.... !ah¡ y una cerveza por favor.

Y, claro que la cheve me volvió a la vida, desde hace algunos días traía ganas de tomarme una bien fría. Cual va siendo mi sorpresa (o madre encarcelada) qué al ponerme la botella oscura y bien muerta (tal como me gusta), en la boca traía un adorno de lo más delicioso: un gran y apetitoso camarón remojado en salsita picante. ¡OMG!


Señores, que ruede el mundo, que mis acompañantes sigan discutiendo y cuidando al bodoque, que se tropiece la niña fresa que va entrando al restaurant, que se me quede viendo el lujurioso de la mesa de al lado, que al mesero se le olviden las servilletas, que llueva a cántaros en la ciudad, es más que me llamen "Miss" en el trabajo, que yo me deleito con mi cheve y mi coctel.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Palabras




Sentada en la penumbra, meditaba, pensaba en ti, y me pregunto ¿dónde estás?. Es complicado pensar y adivinar, es complicado poner en palabras esto que siento. Enciendo una vela para apaciguar el alma de madrugada en medio del silencio nocturno. Veo la flama, alumbra mi cara y mis manos, me da calor y se acuna mi corazón. Así como el fuego consume el pabilo, se consumen mis ganas de escribir.

Me llaman la tinta y el papel, recibo de ellos su invitación a deshojar palabras y deshebrar oraciones. Se desgarran mis lóbulos al ritmo del rasgueo del blanco en la hoja, la noche en vela para aliviar mis lágrimas de desconsuelo, se vierten sobre el papel y se mezclan con el color negro, se deslizan sobre mis mejillas al igual que la cera líquida sobre sí misma. Se secan los surcos de sal al finalizar mis letras y te encuentro en una ausencia colocada en palabras, palabras que no sé si volverán, que han dejado su huella como tu olor en mi almohada.

Y al final, cuando el alba se asoma en un rayo de esperanza, mis hojas llenas de palabras se transforman en rosas, la corola de un libro que aromatiza el jardín de mi librero; una rosa de palabras nacida en la madrugada. Irreprochablemente matizadas de galanería que prefiero arrancarle las "a's" para que sean ilegibles e inconexas. Me arrulla finalmente la luna que mengua reflejada sobre la vidriera y me adormece el primer rayo de sol, al día he de olvidar mis palabras. Habrán quedado enterradas las epístolas que te dedico, aquellas que nunca envío, aquellas que deberías leer de vez en cuando, aquellas que tus ojos claros acaricien, aquellas que tampoco se han escrito pero que salen a la vez que hablo invocando tu nombre. Palabras que son de ti y para ti, palabras que me digo a mi para responder dónde estás.

martes, 14 de septiembre de 2010

El trauma de la "miss"






En días pasados ingresé a trabajar a un Colegio "Católico", y saben yo ya no soy una persona religiosa a punto de latigazo. Quedé fastidiada de tanto año de estudiar con las monjas, por eso es que ahora adopto formas más liberales de ser. Sin embargo, por causas de trabajo esto de pretender ser una buena católica para que me paguen un salario, pues, no está nada mal.

En la firma del contrato me encontraba cuando de pronto vinieron a mis castos oídos unas terribles palabrotas : "Miss Robertita", y dirigíanse a la directora. En ese instante se me erizó la piel hasta el infinito y más allá del probable lugar en el que se encuentre mi alma. ¡Demonios! ¿cómo fui a pasar por alto la cultura del tuteo del colegio? Pregúntome yo: ¿a quién jodidos se le ocurrió que ese era un término para llamar a una mujer en un contexto escolar? Porque según los colegios, "miss" es la palabra de moda además de darle cierto "caché". Particularmente creo que es de mal gusto además de ser una palabra gringa, o pa' que no se sientan olvidados otros países europeos y oceánicos: palabra de origen anglo- sajón.

¿Cuál es el punto de desplazar los términos castellanos? ¿Qué hay de malo en decir "maestra" o "señorita" "señora"? ¿Por qué no se implementa el término Mr. para los maestros varones? Si pueden y si son observadores que le digan a una mujer "miss", y sobre todo si labora en un colegio cristiano o católico, suena mocho, moralista, gacho, es como si le dieran el término religioso de "Sor"o "Madre", porque no vaya a ser que no sea "miss" y entonces se manche el nombre de la comunidad de Dios.

Y bueno, mientras tanto ocuparé unas sesiones más con mi analista mientras supero el trauma de que me llamen "Miss Anita" (perdón por las palabrotas), y mientras me acostumbro a no llevar escotes y ropa ajustada, no sea que algún chamaco tenga pensamientos lujuriosos.


domingo, 12 de septiembre de 2010

Sansón

¡Sansón! ¡Deja! - Estas son las primeras palabras que escucho un sábado y domingo a las 8 am, mientras mis vecinos gritan en su patio al tratar de limpiar las heces de su querido perro estresado. Yo me despierto con mal humor, dado que cuando no son los vecinos gritando, es el perro ladrando porque pasó un pájaro o un gato, peor aún contestando a los ladridos de Sansón, ladra Spike, Miel y la Cookies. La verdad es que prefiero que algún gato en celo traiga una tenebrosa serenata a las 3 am. ¡Alguien que se apiade de Sansón y lo manden a terapia o a un spa para perros! y por favor, pero ¡¡POR FAVOR!! Que alguien les haga entender a sus dueños que no pueden dejar que despierten así a los vecinos de la cuadra. El pobre perro ladra si se cae un alfiler a tres cuadras, además no pueden tener a un perro grande en un patio de 2x3, por favor el pobre necesita correr y desquitar su energía. No hay nada peor que escuchar a la vecina histérica gritando en un día de descanso ¡SANSÓN DEJA! ¡SPIKE MÉTETE! ¡HASME CASO! ¡ASH ESTÁTE! - Todo esto me recuerda que si hay algo que me cae más mál que un perro es el dueño de un perro fastidioso.




Voten para que Sansón sea libre... y me deje descansar mi fin de semana.