domingo, 31 de enero de 2010

La novia del mar.




Esperaba ahí cada mañana, con el sol quemándole la piel, con arena salada cubriéndole el cuerpo, mientras la brisa refrescaba sus pies mojados. Cada día mirando las nubes del cielo con éxtasis de tranquilidad, dejándose llevar por el arrullo de las olas estallando en la orilla de la playa. Ver a ese azul transparente y brillante, su cristal encantado hacia el nirvana. Se internaba en sus aguas para sumergir el calor del día, para enfriar su piel dorada y hacer el amor con las aguas de aquel mar que se transformaba a cada instante en espuma tibia para acariciar su piel.

Esperaba en su orilla al sol de la tarde, mientras el dios de las aguas le besaba los pies con caricias de arena y sal; esperaba a que el viento le entrelazara la cabellera mientras jugaba con su aroma y le besaba los labios. Se revelaba su alma en eterna hermosura, suavidad de mujer que añora el viento, el mar, el sol, la arena, la sal, cómo un suave acordeón suena su risa en las noches de luna.





Se refleja la claridad de sus ojos en el líquido cristal que absorbe el azul del cielo, le regala su paz y su infinita y mística existencia en la tierra, le regala una piel canela y besos sabor a sal, caricias de brisa veraniega y espuma traviesa que le aviva los sentidos hasta el placer de acostarse en la orilla dónde el oleaje la posee y la hace suya a su antojo.

El océano entero la seduce, le construye castillos de arena, le regala la luna en las noches oscuras, le trae las estrellas al amanecer, y le da a la bella joyas de jade y perla para vestir sus encantadoras y ardientes curvas, la corona con extremo cuidado. Es de él y de nadie más. Mujer, dueña del mar, amante de Poseidón. Estrella a la ola en las rocas como gritándole que regrese, y le canta con gaviotas y la alimenta con sus peces. Ella se va ya enamorada, suspira y suspira para poder llegar una vez la siguiente mañana.

miércoles, 27 de enero de 2010

Primer amor




"...you're the closest heaven that I'll ever be..."


Alguien dijo alguna vez que las relaciones le provocaban náuceas y repugnancia, a lo cual yo me pregunté ¿acaso es que esta persona jamás se ha enamorado? Me respondí a mi misma que sería extraterrestre tal vez, pues es imposible que una persona no se enamore jamás. Y entablé una conversación conmigo misma, una, para preguntarle a esa persona en mi imaginario ¿acaso jamás te has enamorado? pues ¿de qué galaxia vienes?¿Estás loca? porque eso es imposible, hasta los locos se enamoran. Después vino a mi ese recuerdo, y me dije, yo lo recuerdo muy bien, es imposible olvidar algo tan hermoso, tan fuerte, tan pasional y puro a la vez.

Me dije a mi misma, mi misma ¿cómo describirías a ese primer amor ahora que ha pasado tanto tiempo? y todo lo que me pude responder se expandió como una ola a punto de reventar en la orilla de la playa.

¿cómo fue tu primer amor?

Es ese que sientes justo cuando estalla, aquí en el pecho, literalmente sintiendo una flecha atravesándote el corazón en el momento mismo que lo ves. El primer amor es ese que te quita el sueño, te hace suspirar a cada instante, te paraliza saber en qué momento sus ojos se posan en ti por un sólo segundo. El que te quita el apetito y sonríes con una mención insignificante de su nombre. Y te congelas si te habla únicamente para decirte que si le prestas un lápiz, el que te hace estremecer cada esquinita de tu piel con un diminuto roce accidental. Es aquel al que odias y amas apasionadamente, por el que caminas en melancólica ensoñación, que se cuela en tus sueños y te hace feliz andar por las nubes pensando en él, es ese al que le dedicas canciones de amor por la radio diciendo que es de parte de una "amiga" y te hierve la sangre mientras la taquicardia hace que se acelere tu respiración imaginando que la escucha y que probablemente se de cuenta de que eres tú. Escribes su nombre innumerables veces en tus libretas en vez de hacer la tarea, le dedicas cartas y dibujos que nunca envías. Vuelas y te lo encuentras a cada instante, se te va la voz, tartamudeas, te vuelves bellamente torpe e idiota, sonrojándote queriendo que la tierra te trague para no pasar una vergüenza en su presencia, se vuelve tu inspiración, te conviertes en poeta y en amante nocturno de la luna. Acaba sin compasión tu vida consumiéndote en cada instante, porque lo que no sabes es que en algún momento terminará. Le sonríes y a veces, él a ti también.

Yo le dediqué unas tantas veces Iris (The goo goo dolls) tenía sentido pues sabía que lo quería pero nunca me hizo caso, me rompió el corazón y se derrumbaron todos aquellos castillos que construí pensando en él. Pero no cambio nunca todo lo que sentí porque fue tan intenso, que realmente no se repite jamás.

lunes, 25 de enero de 2010

Un tango para la Mariposa

"Sin la luz de tus ojos es cruel mi tormento..."
(Se fue. Ernesto Lecuona)





Debía irme, como todas aquellas otras veces en que me fui. Aunque, esta vez, no quería partir. Lo cité en el café de aquella calle angosta y pintoresca. Se acercó con la sonrisa de siempre y el corazón se me hizo cachitos ¿cómo iba a decirle que ese sería el último día en que nos veríamos? Me llamó por mi nombre y el pecho se me oprimió tanto que pensé que moriría de asfixia.

¡Adela! ya estoy aquí mi bella mariposa.

En ese momento lo vi a los ojos con la preocupación de la pena que venía cargando en el alma. Entonces me tomó la mano y al sentir sus tibias manos y su gentil caricia tocándome el rostro como si supiera de mi pesar. Quiso besarme con su boca de miel y tuve que ser esquiva, lo presintió entonces y quedó en silencio.

Debo irme. No podré verte más.

Se me hizo un nudo en la garganta, tenía que ser firme y no llorar. Mi partida no tenía remedio y sólo podía enfriar la situación con altanería. Así que bajé la mirada y con un tono despreciativo le dije:

Lo nuestro ha terminado. No puedo seguirte viendo, así que me marcho para siempre.

Sentí que le partí el corazón y el mío también. Acabé con la pasión en aquel momento, me levanté y caminé con la frente en alto, sin voltear atrás. El tango comenzó a tocar en aquel momento, un ángel tocaba el piano y otro más bello aún comenzó a cantar:

"Te he visto pasar diferente y ni un recuerdo vago...
tu sabes muy bien que fuiste mi locura
y sabes también que tuyo fue mi amor
mas nunca jamás perdonaré tu ausencia...".

Una lágrima, se me escapó corriendo por la mejilla, sentía el calor salado de su presencia, caminaba lento y con vanidad. Para cuando comenzó el segundo tango, me di cuenta que no había dado más que seis pasos y me había detenido, mi mente me engañó pensando que iba ya muy lejos, cuando estaba anclada en la banqueta esperando no irme nunca. ¡Federico! le decía yo en voz baja y con los ojos fijos en la nada y con el alma quebrándose.

"Corazón, en aquella noche larga
maduró la fruta amarga de este triste corazón...
bien lo sé aquel frió alucinante, del instante,
fue en un viento de locura, sin ternura, sin perdón
fue en el grito enronquecido...
ya no serás mi jazminero en flor, eras mañana, suave murmullo, viento de loma, suave arrullo de la paloma,
solo serás la voz que me haga recordar que un instante atroz te hice llorar...
tiene gusto a fruta amarga a castigo y soledad..."

El sol del medio día, la brisa veraniega, mi llanto y el tango confabularon en contra de mi partida. Tan sólo sentí sus brazos rodeando mi cintura, su pecho en mi espalda, su respiración en mi oído. Tomó mi mano y con la otra me pegaba a su cuerpo, de pronto nuestros pies se deslizaban jugando en ese enredoso compás sensual y triste.

"Mariposa de lindos colores que cantas en mi patio al atardecer...
qué suave y que dulce es tu lindo cantar,
al oírlo me vi en el recuerdo de aquel amor triste que me hizo llorar.
Si supieras que pena tan grande yo siento en mi alma desde que se fue..."

Subió mi pierna por la de él hasta su cintura y la tomó de forma tan sensual que me llegó a decir "No te vayas". Quise irme otra vez, pero el hombre bailando tango toma a la mujer de tal forma que no la deja escapar. No pude y nuevamente le escuche decir "Mariposa, no te vayas". Jugamos un rato al me voy y te atrapo, era un juego que tal vez en mi inconsciente jugaba para no irme nunca.

¿Acaso no ves que no quiero irme?

Mariposa: sin la luz de tus ojos es cruel mi tormento... y verás un día que moriré amándote.

martes, 19 de enero de 2010

Igor


Amor de gato, se ve por el tejado.




"Es costumbre muy inoportuna de los gatitos (como observó una vez Alicia)
que, sea lo que les digas, siempre ronronean." - Lewis Carroll

Este, es Igor, el gato de Ilka(una chica que está loca y que espero algún día poderles platicar de ella). Igor fue encontrado por Ilka una noche en la azotea del edificio donde viven, aunque los rumores dicen que Igor en realidad fue quien encontró a Ilka. Y es una larga y loca historia, tan loca como Ilka e Igor que se hablan mutuamente y se entienden.

Igor sale algunas noches ya que Ilka se duerme, pues está enamorado de las luces de la ciudad y de su novia la luna que de vez en cuando sale por las noches a visitarlo. Y mira embobado hacia las luces como quien mira a su enamorado. El mundo entero, o por lo menos todos los del barrio saben que es un gato que está loco porque se cree guardaespaldas de Ilka y a veces te mira con sarcasmo dándote a entender que eres un idiota. Pero como todo buen gato enamorado sale y se echa en el tejado o en la barda de la azotea, ahí donde por primera vez comenzó su historia; es muy pacífico y en definitiva no es un gato normal, ya que no maulla por las noches con escándalo escabroso como suelen hacerlo los gatos comunes y corrientes. Le gusta sentarse como esfinge, el rey de la calle observando a sus súbditos desde lo alto del edificio de apartamentos de ladrillo. Le gusta sentir la brisa fresca de la noche acariciándole los bigotes, y algunas veces cazar uno que otro ratón refugiado debajo de los lavaderos.

Igor es un gato, que se siente príncipe y guarda espaldas de la loca del barrio, lo cual es loco, pero más loco es que el barrio ya le rinde tributo y se traga las historias completas de los chismosos que las inventan. El barrio se volvió loco desde que Ilka llegó, y terminó por desquiciarse cuando salió Ilka con Igor. Y este lindo gato gris con las patitas blancas lo verán siempre andar calle abajo acompañado por una linda loca que le da de postre helado de fresa con chocolate. Que la espera afuera del mini súper como perro guardián, qué en el parque se le ve cazar mariposas y chochos para regalárselos a los niños del columpio y que camina debajo de un paraguas cuando llueve levantando la cola como si fuera parte del cortejo real de algún reino lejano.

Después de platicar con su novia luna, da unas cuantas vueltas por los tejados de las casas, como explorando sus propiedades y planeando alguna que otra estrategia de escape, practica sus habilidades felinas mientras el barrio e Ilka duermen pacíficamente soñando bizarras imágenes.

Este gato es especial, muuuy especial, lindo y majestuoso que te dará una patada en el culo con su cara de sarcasmo si no le caes bien o haces preguntas idiotas, pero si le caes bien y eres amable y comprensivo con Ilka, entonces ronroneará en señal de que eres un miembro honorable de la corte, tal como le sucede a la señora del puesto de periódicos y al señor de la florería. Como pueden ver este es un gato loquito, que habita con una loca en un barrio loco.

miércoles, 13 de enero de 2010

Un merengue pa'l frío




...ME SECUESTRA TU COMPARSA DE CALOR...






Nena, te voy a llevar a bailar

Ah! sí? y a dónde? está haciendo mucho frío.

Precisamente! te llevaré a La casa del ritmo.
Y bailaremos lo que más te gusta.
(le levanta la ceja más coqueta)

Merengue?
(sonríe la muy pícara)

Así se nos quitará el frío.
(Su mirada fija en ella)

Entonces, qué esperamos?
Me encanta el merengue.
(lo abrazó para mirarlo de cerca)


En la casa del ritmo sonaban los bongoes, los timbales y la conga.

"Yo soy del Caribe yo soy,
tierra de palmeras y sol
mujeres hermosas sin par..."

Ya en el lugar y con el ritmo sabrosón, la tomó por la cintura y se entregaron al jaleo sensual y a los ritmos tropicales.


Me encantan tus labios rojos.
Podría verlos toda la noche.
(le dijo al oído)

Casi me quitas el frío.
(se sonroja)


"...Yo vestiré tu cuerpo con caricias
y adornaré con orquídeas tu cabello
bajo el ardiente sol de las pasiones..."


Acércate más, aún tengo frío.
(miente y lo saben ambos)

Así?
(la besa con ardiente pasión)

Sí.
(con voz melosa)


"Eres como el Caribe
que parece vibrar..."

"Caribeña del sol
y la furia marina
por tu gracia divina
voy perdiendo el control..."